Terapias complementarias en SED

Terapias complementarias en SED. Glucosamina y condroitina en el tratamiento de la artrosis.

La artrosis es una artropatía degenerativa, inflamatoria y crónica, que se produce al alterarse las propiedades mecánicas del cartílago. Puede afectar a una o más articulaciones, sobre todo rodillas, manos y caderas. Por lo general, la artrosis suele aparecer en pacientes a partir de los 50 años, pero el Síndrome de Ehlers-Danlos puede provocar la aparición de la misma en edades tempranas, debido sobre todo a las repetidas luxaciones que sufren los afectados. 

Por lo general, el tratamiento de la artrosis, principalmente la de rodilla, se compone de ejercicio físico, pérdida de peso, y medicamentos como el paracetamol y antiinflamatorios no esteroideos. En algunos casos se hacen infiltraciones de anestésicos y corticoesteroides, y se acude a la cirugía para la implantación de prótesis.

Pero también existe la posibilidad de aplicar tratamientos complementarios que ayuden a reducir la toma de medicación, que en el caso de los antiinflamatorios puede dar problemas a nivel gastrointestinal, cardiovascular, hepático y renal. Uno de estos tratamientos complementarios es el uso conjunto de la glucosamina y la condroitina vía oral.

Glucosamina y condroitina

La glucosamina y la condroitina son unos tratamientos adicionales que se usan en Europa para el tratamiento de la artrosis desde hace más de 20 años. Ambas sustancias se producen naturalmente en el cuerpo humano, y su función es la de mantener la elasticidad del cartílago. Como medicamentos adicionales, son considerados de acción sintomática lenta. Eso quiere decir que tienen una eficacia parecida a los antiinflamatorios, aunque su efecto tarda más en alcanzarse y persiste durante algunos meses después de dejar de tomarlos. Además, algunos estudios indican que la acción combinada de la glucosamina y la condroitina pueden frenar o retrasar la artrosis.

La glucosamina es un aminosacárido que participa en la síntesis del cartílago articular. En estudios realizados in vitro se ha comprobado que la administración de sulfato de glucosamina previene la degradación del cartílago y tiene cierta acción antiinflamatoria. Por vía oral se administra como Sulfato de glucosamina, sintetizado a partir de la quitina que se extrae de las conchas y caparazones de crustáceos, y en los ensayos clínicos realizados la dosis suele ser de 1500 mg/día.

La condroitina, más concretamente el sulfato de condroitina, forma parte de una molécula proteica que proporciona elasticidad al cartílago. Algunos estudios muestran que la toma continuada de sulfato de condroitina de manera oral frena la progresión de las lesiones en el cartílago, disminuyendo asimismo el dolor provocado por la lesión.

A la hora de tomar estos suplementos, hay que tener en cuenta los posibles efectos secundarios e interacciones, como la alergia a los mariscos en el caso de la glucosamina, o a las sulfonamidas en el de la condroitina. En afectados por problemas circulatorios, hay que considerar que el sulfato de condroitina puede incluir componentes de estructura similar a la heparina, que es un anticoagulante.

En conclusión, el sulfato de condroitina y el sulfato de glucosamina han demostrado su eficacia para el tratamiento sintomático de la artrosis como fármacos adicionales. Además, los estudios hasta ahora publicados indican que retrasan la progresión de esta enfermedad, aunque son necesarias más investigaciones que demuestren cuál es el beneficio clínico de este efecto a largo plazo. También cabe destacar que no se han encontrado estudios de la eficiencia de estos componentes en afectados por el Síndrome de Ehlers Danlos.

Margarita Peralta Avellá

Fuentes

Actualización de la eficacia de condroitín sulfato y sulfato de glucosamina en el tratamiento de la artrosis (Francisco Abad Santos, Dolores Ochoa y Antonio G. García)

Eficacia del Condroitín Sulfato y del Sulfato de Glucosamina en el tratamiento de la artrosis

Síndrome de Ehlers-Danlos con especial énfasis en el síndrome de hiperlaxitud articular

Glucosamina y sulfato de condroitina

El tratamiento combinado de Condroitin Sulfato y Sulfato de Glucosamina podría enlentecer la progresión de la Artrosis de Rodilla. No habiendo presentado mejores resultados que el placebo respecto al dolor

¿Es útil el sulfato de glucosamina en el tratamiento de la artrosis de rodilla?

Artrosis: remedios contra el dolor, la inflamación… y sin efectos secundarios

 

Un pensamiento en “Terapias complementarias en SED

  1. Mi experiencia con “condrosulf 400 mg” (condroitín sulfato) para mi rodilla derecha diagnosticada de condropatía rotuliana, de momento, es breve.
    El tratamiento inicial es de 3 meses. Parece que me duele menos…
    Os iré contando.
    Un abrazo chic@s !
    P.D. Somos muy fuertes 😉

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